III

Dejó Isabel á Alhama guarnecida,

Sus muros y baluartes la repuso,

Y, en templo su mezquita convertida,

Segura guarnición en ella puso.

Á Luis Portocarrero á su salida

Por su alcaide nombró, quien, según uso

De los fronteros jefes castellanos,

Conservarla ó morir juró en sus manos.

El Católico Rey, dejar queriendo

Á los moros señal de aquella entrada,

En sus fronteras con estrago horrendo

Se corrió por su tierra amedrentada,

Y su bizarro ejército metiendo

Por la fecunda vega de Granada,

Incendió mieses, arrasó olivares,

Robó ganados y asoló lugares.

Los moros que estos daños achacaron

Del furioso Muley á la imprudencia,

Partido al punto por Abdil tomaron

Y Rey le proclamaron en su ausencia.

Las tropas de Muley le abandonaron,

El vulgo le mofó con insolencia,

Y á Málaga, frustrada su esperanza,

Huyó por fin sin alcanzar venganza.

Aixa, empero, temiendo la inconstancia

Del pueblo, y conociendo que en el trono

No tendría Abdilá segura estancia

Sino haciendo venir de él en abono

Alguna empresa ó triunfo de importancia

Que al vulgo deslumbrara, y que su encono

Contra Hasán aumentara, con secreto

Se preparó para lograr su objeto.

Congregó los más diestros capitanes

De todas las opuestas banderías,

Y desechando y rehaciendo planes,

Oyendo escuchas y escuchando espías,

Realizó sus solícitos afanes

Aprontando por fin en breves días

Numerosa y segura cabalgada,

De espléndido botín esperanzada.

«Probemos á los Reyes castellanos

Que aprovechar sabemos sus lecciones,

(Dijo á su hijo Abdilá). Pues nuestros llanos

Talan, sal á talar sus posesiones.

En nuestras tierras por llenar sus manos,

Sus castillos están sin guarniciones;

Lo que hallan, pues, en nuestra vega amena

Busca tú por sus campos de Lucena.»

Comprendió el joven Rey á la Sultana;

Y ganoso de gloria, y con deseos

De probar en la tierra castellana

El valor que ha ostentado en los torneos,

Con gallardía juvenil y ufana

Resolución, sus bélicos arreos

Vistiendo, mostró el joven Soberano

Su alma de Rey y origen africano.