ESCENA V.

CAMINO, DON GARCÍA y TRISTÁN.—Dichas.

Camino.

(Aparte a don García.)

¿Veis la que tiene en la mano

un papel?

García.

Sí.

Camino.

Pues aquella

es Lucrecia.

García.

(Aparte. ¡Oh causa bella

de dolor tan inhumano!

Ya me abraso de celoso.)

¡Oh Camino, cuánto os debo!

Tristán.

(A Camino.)

Mañana os vestís de nuevo.

Camino.

Por vos he de ser dichoso.

García.

Llegarme, Tristán, pretendo

adonde, sin que me vea,

si posible fuere, lea

el papel que está leyendo.

Tristán.

No es difícil; que si vas

a esta capilla arrimado,

saliendo por aquel lado,

de espaldas la cogerás.

García.

Bien dices. Ven por aquí.

(Vanse don García, Tristán y Camino.)

Jacinta.

Lee bajo; que darás

mal ejemplo.

Lucrecia.

No me oirás.

Toma y lee para tí.

(Da el papel a Jacinta.)

Jacinta.

Ese es mejor parecer.