LIBRO DECIMOCUARTO.

ARGUMENTO.

Eneas envió á Vénulo para pedir auxilio á Diomedes, cuyos compañeros se convirtieron en aves: Vénulo no alcanzó el socorro, y vino mal despachado, y á su vuelta pasó por el sitio en que en otro tiempo un pastor habia sido convertido en acebuche. Las naves de Eneas en un combate fueron transformadas en Ninfas, como tambien lo fue Ardea en ave despues de la muerte de Turno, y el mismo Eneas fue hecho Dios Indígete. Sucediéronle otros Reyes; y en el tiempo de Proca, uno de ellos, floreció Pomona, á la cual amaba el Dios Vertumno, que tomando la figura de una vieja, y contándola el suceso de Anaxarete, que habia sido transformada en peñasco, la persuadió y conquistó, tomando despues su propia figura de jóven. Andando el tiempo, en el reinado de Numitor las aguas frias se volvieron cálidas, y su sucesor Rómulo fue reverenciado con el nombre de Quirino, y su muger Hersilia con el de Diosa Ora.

(127) Circe envenena la cueva
en que Escila solia dormir.