DON RAMÓN GIL DE LA CUADRA
Don Ramón Gil de la Cuadra era vizcaíno, de Valmaseda; había viajado por América, Filipinas y la India inglesa; era aficionado a las matemáticas y a las ciencias naturales. Tenía mucha suspicacia y era muy enemigo de la gente joven y activa.
Durante los años de la emigración, en Londres, después de 1823, se hizo tan íntimo de Mina, que se le consideraba como su mentor. Le escribía los planes de las conspiraciones y los proyectos futuros de los futuros gobiernos liberales.
Se tenía de él un gran concepto, y formaba con Argüelles, Calatrava, Ferrer, Gamboa, etc., un grupo de doceañistas, al que algunos llamaban el de los Magnates, y también el de los Viejos Cardenales. Don Ramón era serio y reservado, tenía mucho prestigio, y excepto Alcalá Galiano, que le odiaba, los demás le consideraban como un gran hombre.
La mala acogida de don Ramón Gil de la Cuadra renovó mis sospechas de Zaragoza, que se aumentaron aún con los datos que me dieron algunos amigos. Me dijeron que don Ramón hablaba mal de mí; que me pintaba como un intrigante y como un alborotador, y que decía que sería conveniente que me expulsaran de España.