LOS JÓVENES
Entre los jóvenes había gente atrevida, audaz y de ideas muy avanzadas. Los que más se destacaban eran el médico Pedro Mata, de Reus, que tenía mucha fama y era capitán del batallón de La Blusa; Laureano Figuerola, que era de este mismo batallón y alardeaba de republicano; Aiguals de Izco, el de Vinaroz, masón muy activo y entusiasta de la escenografía del triángulo y de la escuadra, tipo pequeño, barbudo y un poco ridículo, que luego se hizo célebre con su novela, a estilo de Eugenio Sué, María o la hija de un jornalero, y Abdón Terradas, autor también de una novela bastante mediocre titulada La explanada, con escenas barcelonesas de la época del mando del conde de España. Este Terradas fué uno de los precursores del republicanismo y del regionalismo catalán.
Casi todos los jóvenes liberales barceloneses eran entonces medio republicanos, medio carbonarios; muchos de ellos habían colaborado en el Propagador de la libertad, en donde se insertaban artículos obscuros del iluminado Adolfo Boheman; otros habían publicado algo en El Regenerador, de Bertrán Soler, semanario enciclopédico, constitucional y españolista.
Carlistas y liberales, exaltados y moderados, isabelinos y mendizabalistas, regionalistas y patriotas se odiaban todos con idéntica furia, y el más violento rencor reinaba en la sociedad barcelonesa.