MIS PLANES

El día 28 de diciembre volví a presentarme a la señora del general Mina, doña Juanita Vega, a quien entregué una carta para su marido, que estaba en las proximidades de San Lorenzo de Morunys, anunciándole mi llegada y la misión que traía del Ministerio Mendizábal.

El general Mina no se dignó contestar a mi carta. Luego supe que don Ramón Gil de la Cuadra me había indispuesto con él. Le había dado malos informes de mí, diciéndole entre otras cosas que yo afirmaba a todas horas, y era verdad, que los militares españoles no podrían acabar la guerra, y que ésta no se terminaría mas que por una acción política y diplomática.

—Era, seguramente, una imprudencia de usted el afirmar esto—le dije yo a don Eugenio.

—Quizá era una imprudencia el afirmarlo; pero a mí me parecía la verdad. Desde Barcelona dirigí dos comunicaciones al presidente del Consejo de Ministros anunciándole que había conseguido dar con el foco de la insurrección carlista catalana y de la intriga extranjera, y que tenía metida en su Junta una persona de confianza que me pondría al corriente de cuanto se maquinaba; que pensaba despachar comisionados a Perpiñán, Marsella y Génova, para que, puestos en contacto con los cónsules españoles de aquellos puntos, desentrañasen todos sus planes.

Le indicaba que oficiase a los cónsules lo más pronto posible, y le decía que esperaba el regreso del general Mina para formar, de acuerdo con él, un plan político que desorganizara las huestes carlistas de Cataluña.

Bertrán Soler me dijo que hacía una semana, próximamente, había recibido un correo extraordinario de París avisando la salida de un coronel y tres capitanes sardos para Cataluña, con nota de sus correspondientes filiaciones y del objeto de su viaje, que era el fomentar un levantamiento carlista en Barcelona.

Bertrán Soler puso el pliego en manos del general Mina, y, a consecuencia de este aviso, fueron presos en la fonda de las Cuatro Naciones el coronel, varios italianos y dos o tres catalanes que estaban con ellos. Estos fueron de las víctimas que cayeron bajo el puñal homicida en los fosos de la Ciudadela.