JORNADA SEGUNDA
ESCENA TERCERA
La cocina, en la casona de Flavia-Longa. Don Rosendo, Don Mauro y Don Gonzalito, se desayunan con migas y buen vino, al amor de la lumbre. Andreina, la criada vieja y encubridora, trae la nueva de que esta llegando Don Juan Manuel.
ANDREINA
Distinguesele por el alto de Las Tres Cruces.
DON GONZALITO
Nos da tiempo para acabar las migas.
DON ROSENDO
Mi plato que lo rebanen los galgos.
DON GONZALITO
Yo tengo mi caballo ensillado y llenas las alforjas.
DON MAURO
Yo tambien, no hay mas que montar y poner espuelas.
DON ROSENDO
?Donde estan las mias, Andreina?
ANDREINA
Mirelas colgadas de aquel clavo.
DON MAURO
?Que habra sido de mis hermanos Don Pedro y Don Francisco?
ANDREINA
iFueronse cuanto hace!
DON ROSENDO
?Tu los has visto caminarse?
ANDREINA
Asi muerta, me entierren.
DON GONZALITO
?No estaran escondidos?
ANDREINA
?Donde quiere que se escondan, mi rey?
DON GONZALITO
Pues a fe que no hay sitios: En el pajar, en la torre, en la capilla…. iUn rayo me parta! Nos hemos olvidado de las alhajas de la capilla.
DON ROSENDO
iMaldita suerte!
DON MAURO
?No habra tiempo todavia?
ANDREINA
Mismo esta llegando el senor mi amo.
Don Mauro apura un vaso que, al terminar de beber, estrella en las losas de la cocina, y volviendose a la vieja criada, con una mano la suspende del cuello y con la otra desnuda un punal. Andreina clama despavorida.
DON MAURO
He de segarte la lengua si dices una sola palabra a mis hermanos. Como lleguen a desaparecer las alhajas de la capilla ya puedes confesarte. Te desuello, y clavo en la puerta de mi casa tu piel de bruja.
ANDREINA
iEn los dias de mi vida hice a nadie una mala traicion!
DON MAURO
Tu fuiste quien les entrego la plata, y es inutil que lo niegues.
Se oye el confuso clamor de los mendigos en la portalada de la casona, y la voz autoritaria y conmovida del viejo linajudo, que sube la escalera.
EL CABALLERO
iYa dieron tierra a tu cuerpo! ?Rusa, por que me dejas tan solo? iQue al pie de tu sepultura caven la mia!… iRusa! iRusa! iRusa!
LOS MENDIGOS
iEra la madre de los pobres! iFruto de buen arbol! iTierra de carabeles!
Atropelladamente, los tres bigardos salen de la cocina rosmando amenazas, y por el porton del huerto huyen a caballo. La vieja, con la basquina echada por la cabeza a guisa de capuz, se acurruca al pie del hogar y comienza a gemir haciendo coro a la querella de los mendigos. Entra otra criada, una moza negra y casi enana, con busto de giganta. Tiene la fealdad de un idolo y parece que anda sobre las rodillas. Le dicen por mal nombre la Rebola.
LA REBOLA
iQue susto grande!… Escuche una voz que salia de lo mas fondo de la capilla, al pasar por la sala de la tribuna.
ANDREINA
iCalla, condenada!… Cubrete la cabeza con el manteo, y llora conmigo.
LA REBOLA
iSenora, mi ama! iSenora, mi ama!
ANDREINA
iQue poca gracia tienes, condenada! Adeprende como se hace un planto. iRosa de Jerico! Rosa sin espinas! iMi reina de las manos blancas, que hilaban para los pobres!…
LA REBOLA
iPaloma sin hiel! iPaloma de la Candelaria!
ANDREINA
iArbol que a todos dabas tu sombra!
LA REBOLA
iPeral de ricas peras!
Resuenan en la largura del corredor las voces y los pasos de los mendigos, y en la puerta de la cocina esta la procer figura del Caballero. Las dos mujeres, arrodilladas al pie del hogar y cubiertas las cabezas, ponen mas altos sus ayes.
EL CABALLERO
Alzaos del suelo y atended a mis huespedes. Dadles a todos de comer y beber. Vosotros entrad calentaos al amor de la lumbre.
ANDREINA
Poco hay en la casa para tanto hambriento.
EL CABALLERO
iCalla, vieja sierpe!
DOMINGA DE GOMEZ
Dejaime que llegue al hogar, pues vengo aterida.
EL MANCO LEONES
iDios se lo premie al noble senor!
EL MORCEGO
iQue gran cocina!
LA MUJER DEL MORCEGO
Parece la de un convento, Morcego.
EL MANCO DE GONDAR
Como corresponde a la grandeza de la casa.
EL POBRE DE SAN LAZARO
Veinte criados caben a la redonda del hogar, y otro tiempo se juntaban.
Yo tambien me sente con ellos, que aun no tenia este mal tan triste.
EL CABALLERO
Ahora te sentaras conmigo para que yo pueda sentarme algun dia al lado de mi muerta. Bruja, abre el horno y repartenos el pan.
ANDREINA
iAy, senor mi amo, esta vacio el horno!
EL CABALLERO
Enciendele, y amasa la harina mas blanca de la flor del trigo.
ANDREINA
iAy, senor mi amo, no hay harina, ni grano que llevar al molino!
EL CABALLERO
?Que ha sido del trigo y el centeno que llenaba mis arcaces?
ANDREINA
iAy, senor mi amo, comieronle las ratas.
EL CABALLERO
Enciende el horno…. Si no hay harina que cocer te quemaremos a ti por bruja.
ANDREINA
iMuriose aquella santa, que si ella no se muriese no recibiera yo este trato! iBruja! Nadie en el mundo me dijo ese texto, que vengo de muy buenos padres, y no habra cristiano que me haya visto escupir en la puerta de la iglesia, ni hacer los cuernos en la misa mayor. iAy, muerte negra, que te llevas a los mejores y dejas a los mas ruines!
El Caballero se sienta solo en un banco que hay frontero al hogar, y permanece abatido y sombrio, con los ojos en la hoguera de sarmientos que levanta sus lenguas de oro hacia el fondo negro y brujo de la chimenea, donde resuenan las risas del viento. Los mendigos se agrupan al otro lado, y hablan en voz baja.
EL CABALLERO
Calentaos, ya que solo puedo ofreceros el techo y la lumbre. Don Juan
Manuel Montenegro hoy es tan pobre como vosotros.
DOMINGA DE GOMEZ
Es rico de caridad.
EL POBRE DE SAN LAZARO
En donde esta el fuego, esta Dios Nuestro Senor. El fuego es mas que el pan y que el agua y que la sal. Todo en el mundo, para ser, requiere una chispa de lumbre. Lo mismo el vino que la sangre, y los ojos si han de tener luz, y la tierra si ha de dar fruto. Yo llevo este mal tan triste porque un gran frio me recorre el cuerpo, y me toca el fuego y no lo siento calentar mi carne muerta. En la noche no se ve nada y se ve una hoguera, y del cielo ninguna cosa baja a la tierra, si no es el agua y el fuego, que tienen una hermandad….
En la cocina resuenan los lloros del nino que mama en el pecho de Paula la Reina. La mendiga trata de acallarle con el susurro de un canto, y, toda atenta, sigue las palabras del leproso, mientras saca por encima del justillo el otro pezon, para ofrecerselo al nino, que llora de hambre.
PAULA LA REINA
Eh, menino, eh!.
Pra Santo Tome….
?Teu pai quen foy?
?Tua nay quen e?…
iEh, menino, eh!…
EL CABALLERO
?Por que no le retuerces el cuello a esa criatura, Paula? ?No ves como llora?
PAULA LA REINA
iHijo de mis entranas?
El CABALLERO
?Que derecho tienes para darle tu miseria? Guarda tus pechos, y dejalo morir. ?Ves como llora de hambre? Pues asi habra de llorar toda la vida. ?No te da lastima, mujer? Retuercele el cuello para que deje de sufrir, y da libertad a su alma de angel…. iOjala nos retorciesen el cuello a todos cuando nacemos! iOjala yo se lo hubiese retorcido a mis hijos… ?Han estado aqui esos sepultureros, Andreina?
ANDREINA
Cuando entraba el senor mi amo, ellos salian fugitivos.
EL CABALLERO
?Han cavado bien honda la sepultura de su madre?
ANDREINA
Ellos no la cavaron.
EL CABALLERO
?Bien honda, bien honda, que haya sitio para mi?
ANDREINA.
iAsus, parecen palabras de fiebre!…
DOMINGA DE GOMEZ
La pena que le cubre el corazon hacele decir esos textos.
El Caballero guarda silencio. Los mendigos se agrupan en torno del fuego, y con los brazos apretados sobre sus harapos se estremecen, con ese estremecimiento feliz de los vagabundos que saben del albergue y del fuego. Entra el capellan.
EL CAPELLAN
iUn resucitado!… iLe veo y no me parece Don Juan Manuel! iVengo de la playa, de esperar la barca de ese infeliz Abelardo!
EL CABALLERO
?No habra llegado?
EL CAPELLAN
iNi llegara!… Naufragaron….
EL CABALLERO
?Y han perecido todos?
EL CAPELLAN
iTodos!… El cuerpo del patron dicen que ha salido en la playa de Rajoy…. Yo le hacia embarcado con ellos al Senor Don Juan Manuel. iEs providencial!
EL CABALLERO
iDios quiere darme tiempo para que me arrepienta de mis pecados!
EL CAPELLAN
iNo lo olvide, Senor Don Juan Manuel!
EL CABALLERO
iLes force para que se hiciesen a la mar, y con ellos estuve embarcado toda la noche!… La muerte estaba en acecho, y la senti pasar por mi lado. Estaba en aquella barca de pescadores y en esta casa mia…. Por donde voy descubro las huellas de su paso. iHe visto sus luces!
EL CAPELLAN
La muerte va con nosotros desde que nacemos.
EL CABALLERO
Yo siento sus pasos en esta casa vacia…. Esta casa que parece tambien estar muerta, toda silenciosa, toda fria, toda oscura, huerfana de la pobre alma…. iYo no cerre sus ojos, ni bese sus manos de cera! ?Por que al menos no me esperasteis para dar tierra a su cuerpo?
EL CAPELLAN
Se corrompia todo, senor.
EL CABALLERO
iMiseria de la carne!
EL CAPELLAN
Los gusanos le corrian. Formaban nido en la cabeza y bajo los brazos.
EL CABALLERO
iMiseria de la vida!
EL CAPELLAN
Dijeron que se le habia abierto la madre de los gusanos, la gusanera, como cuentan de un rey de las Espanas.
EL CABALLERO
?Donde ha muerto? Quiero ver su alcoba. Alli estara su sombra, esperandome…. Mis brazos de carne no podran estrecharla… Pero las almas se abrazan, porque tambien son de sombra, y los vivos oyen a los muertos.
El viejo linajudo sale seguido del capellan. Despues de un instante en torno del fuego, bajo la chimenea donde resuenan las risas del viento, comienzan a despertarse las voces de los mendigos, apagadas y llenas de misterio.
DOMINGA DE GOMEZ
iEn una casa tan rica no haber pan en el horno!… iVisteislo vosotros jamas de los jamases?
ANDREINA
Comiolo quien tenia dientes.
EL MORCEGO
Entonces no fuiste tu.
ANDREINA
Fue quien sabia agradecello.
LA MUJER DEL MORCEGO
No te enciendas, criatura.
DOMINGA DE GOMEZ
iNi harina ni grano en una casa tan rica!
EL MANCO LEONES
No parece que haya pasado la muerte, sino un turbion.
EL POBRE DE SAN LAZARO
Las casas mas grandes se consumen como los cirios del velorio, cuando los hijos se alzan contra los padres y pelean por las herencias.
EL MORCEGO
iYo que esperaba comer compango!
LA MUJER DEL MORCEGO
No la acertamos, Morcego.
DOMINGA DE GOMEZ
La Gloriosa Santa Baya, mandanos tal castigo porque dejamos su romeria.
EL MANCO LEONES
El senor amo, no olvidara la promesa que nos hizo.
EL MANCO DE GONDAR
Siempre fue muy liberal.
EL MORCEGO
?No habra nada que arrebanar por las alhacenas, Andreina? ?Algo habran dejado los abades que cantaron el entierro?
ANDREINA
Comieronlo las ratas.
Asoman en la puerta de la cocina el Ciego de Candar y el rapaz que le sirve de lazarillo. El ciego es un viejo de perfil monastico, con una capa tabacosa, que le llega a los zuecos. La zampona que lleva a la espalda le hace el bulto de una joroba, bajo la luenga capa. El lazarillo va cargado con las alforjas: Es un nino aldeano vestido de estamena, con la guedeja trasquilada sobre la frente con tonsura casi medioeval.
EL CIEGO DE GONDAR
?Hay licencia?
ANDREINA
No la has menester.
EL CIEGO DE GONDAR
?Y un sitio al amor de la lumbre?
ANDREINA.
Si no es mas que eso….
EL CIEGO DE GONDAR
Y una fabla que he de tener contigo, Andreina.
ANDREINA
?Una fabla?
EL CIEGO DE GONDAR
Y muy secreta.
EL MORCEGO
Asi muerto me entierren, si no viene por pedirte promesa de casamiento.
Darasnos los aguinaldos.
ANDREINA
Vos dare asados los cuernos de una cabra.
La vieja criada llega adonde el ciego, y aparta, con su diestra de bruja al lazarillo, empujandole hacia el hogar donde se agrupa la hueste mendicante. El Ciego de Gondar y la vieja se enredan en una platica que comienza en alta voz y acaba en susurro de secreto.
EL CIEGO DE GONDAR
Bien de mi corazon, allega si quieres, y si non non, que por el mundo sobran mujeres.
ANDREINA
iValiente prosero!
EL CIEGO DE GONDAR
Allega tu pico, paloma real, allega tu pico, que no soy gavilan.
ANDREINA
Acaba de una vez, que se me va la lumbre.
EL CIEGO DE GONDAR
Hermana Rebola, sopla en el lar. Nos, tras de la puerta, hemos de amasar, meter y sacar y dar de barriga. No riades, rapaces, que no hay picardia.
Celebran los mendigos aquellas clasicas burlas, y en tanto las glosan, la criada y el ciego hablan bajando la voz.
ANDREINA
?Que hay?
EL CIEGO DE GONDAR
Agora veras. Topabame sentado al abrigo de la capilla, en la misma puerta, y oigo golpes por la banda de dentro, respondo batiendo con el zueco, y escucho la voz de Don Farruquino.
ANDREINA
?Tu dices verdad?
EL CIEGO DE GONDAR
Esta alli como prisionero, y mandome que llegase secretamente a decirtelo para que vieses manera hablarle por la sala de la tribuna.
ANDREINA
Toda estoy temblando. Los otros hermanos son capaces de matarme.
EL CIEGO DE GONDAR
Yo cumplo con darte el aviso.
ANDREINA
Agora mismo voy ver….
Andreina sale de la cocina, y el ciego, tentando con el palo, se acerca al hogar, guiado por las voces de los mendigos que ahora comentan el naufragio de la barca de Abelardo.
EL CIEGO DE GONDAR
?Hablais de esos cinco mozos ahogados?
PAULA LA REINA
iEs una compasion de Dios!
DOMINGA DE GOMEZ
Inda no se sabe si han perecido los cinco.
EL CIEGO DE GONDAR
En toda la largura de la playa solamente se oyen las voces de las mujeres y de las criaturas.
PAULA LA REINA
iPobres almas, que triste suerte les espera!
DOMINGA DE GOMEZ
La misma que a todos nosotros. iPedir una limosna por las puertas!
EL CIEGO DE GONDAR
Por agora, la mar solo ha echado el cuerpo del patron y el del rapaz.
LA MUJER DEL MORCEGO
?De quien era el rapaz?
EL CIEGO DE GONDAR
No se decirvoslo.
LA REBOLA
Era el hijo mas nuevo de la Garula.
EL MORCEGO
iValiente borrachona esta la madre!
EL MANCO LEONES
Hace bien. En el mucho beber no hay engano, y el mejor amigo es el jarro.
EL CIEGO DE GONDAR
Donde estan todos los males es en el agua iMira si no el hijo! Lo que la madre no cato en toda la vida, lo achico en una noche el cuitado.
PAULA LA REINA
iAy, muerte negra!
EL POBRE DE SAN LAZARO
iMejor esta que nos!
DOMINGA DE GOMEZ
El mundo solamente es para los ricos.
EL POBRE DE SAN LAZARO
El mundo no es para nadie. ?Que hace un rico si arrastra la cadena de una cativa enfermedad? El mundo es una carcel escura por donde van las almas hasta que se hacen luz. El Senor Mayorazgo cuando poco hace te decia que torcieses el cuello a tu hijo, sin duda pensaba en todas las tribulaciones de su vida.
DOMINGA DE GOMEZ
iMiray que fue suerte la suya al desembarcar en aquella playa!
LA MUJER DEL MORCEGO
iNaufragar todos y salvarse el solo!
EL CIEGO DE GONDAR
Al Senor Mayorazgo no lo quieren ni los arroases de la mar, ni los
Demonios del Infierno.
EL POBRE DE SAN LAZARO
iSera para Dios Nuestro Senor!
Se oyen pasos en el corredor, y los mendigos callan. La Rebola echa en el fuego un haz de sarmientos que ahuman y chascan bajo las lenguas de la llama, y una gran hoguera irrumpe de pronto. La hueste mendicante, con estremecimientos humildes, con un gesto sordido, se agrupa en torno del hogar. Benita la Costurera asoma en la puerta y murmura la rancia salutacion.
BENITA LA COSTURERA
iAlabado sea Dios!
MUCHAS VOCES
iPor siempre bendito y alabado!
BENITA LA COSTURERA
?No esta Andreina?
LA REBOLA
Agora vuelve.
BENITA LA COSTURERA
?Donde anda?
LA REBOLA
Salio a un enredo.
BENITA LA COSTURERA
Lo mismo tiene que seas tu. En un vuelo vas al horno de la Curuja… Es mandato del Senor Don Juan Manuel. Te llegas, y dices que toda la hornada la traiga a la casona, que es para repartir entre los pobres… A luego, subirase vino de la bodega y mataranse doce palomas en el palomar.
Benita la Costurera se limpia los ojos enfermos con un trapo de hilo que trasciende a estoraque, y sale de la cocina. La hueste mendicante tiene un murmullo de gracias, en unas bocas triste, y en otras bocas jocundo. Como un rezo en la boca llagada del leproso.
[Ilustracion]