II
Pobre alma sola, no te entristezcas,
Deja que pasen, deja que lleguen
La primavera y el triste otoño,
Ora el estío y ora las nieves.
—
Que no tan sólo para ti corren
Horas y meses;
Todo contigo, seres y mundos,
De prisa marchan, todo envejece.
—
Que hoy, mañana, antes y ahora,
Lo mismo siempre,
Hombres y frutos, plantas y flores,
Vienen y vanse, nacen y mueren.
—
Cuando te apene lo que atrás dejas,
Recuerda siempre
Que es más dichoso quien de la vida
Mayor espacio corrido tiene.