NORMA DE PRIVADOS

Pésame, pues no es pequeño

principio de aborrecer

un criado el entender

que sabe más que su dueño.

De cierto rey se contó

que le dijo a un gran privado:

—Un papel me da cuidado,

y si bien le he escrito yo,

quiero ver otro de vos,

y el mejor escoger quiero.

Escribióle el caballero,

y fué el mejor de los dos.

Como vió que el Rey decía

que era su papel mejor,

fuése, y díjole al mayor

hijo, de tres que tenía:

—Vámonos del reino luego,

que en gran peligro estoy yo.

El mozo le preguntó

la causa, turbado y ciego;

Y respondióle: —Ha sabido

el Rey que yo sé más que él;

[y el alto no sufre a aquel

que en algo le haya excedido.]

(El perro del hortelano, acto 1.º, escena XVII.)