ESCENA VI

DON HILARIÓN, CASTA, SUSANA y su tía ANTONIA ríen y bromean, asomándose alguna vez a las rejas. RITA y JULIÁN observan a cierta distancia.

Casta

¡Ja, ja, ja, ja!

Susana

¡Muy bien, muy bien!

Antonia

¡Ja, ja, ja, ja!

Julián

En su casa están las dos

y su tía está también.

¿Oye usted cómo se ríen?

Rita

Ya sabremos de lo que es.

Hilarión

No diréis, hermosas mías,

que no soy fino y galán.

Julián

¿Oye usted? ¡La voz de un hombre!

Rita

No sabemos quién será.

Puede ser algún pariente

que las venga a visitar.

Julián

Si esta noche no me muero,

es que no me muero ya.

Hilarión

Linda Susana,

Casta hechicera,

mucho os espera

que disfrutar,

si con miradas

y con sonrisas

rendís, sumisas,

mi voluntad.

Casta y Susana

Pues sí, señor,

y usted sabrá

cuál de las dos

le quiere más.

Julián

¡Ay, señá Rita!

¿Lo está usté viendo?

¿Soy un chiquillo?

¿Soy un rufián?

¡Busca miradas,

busca sonrisas,

que ya de misas

te lo dirán!

(Queriendo ir a la casa. Rita le detiene.)

Rita

¡Vamos a ver!

¡Quieto, Julián,

y que tengamos

la fiesta en paz!

Julián

¿Los oye usted?

¡No puedo más!

Rita

¡Vamos a ver!

¡Quieto, Julián!

(Le hace retirar un poco y le consuela.)

Hilarión

Vamos a la verbena.

Casta y Susana

Vamos allá.

(Sale de la casa don Hilarión llevando del brazo a Casta y Susana, que sacan mantones de Manila.)

Rita

Ya están aquí.

Julián

(¡Téngame Dios!)

¡El boticario! (Asombrado.)

Rita

¡Don Hilarión! (Ídem.)

Hilarión

(Contoneándose.)

¡Soy un dandy!

¡Soy un bribón!

Nadie dirá

lo que yo soy.

Rita

Tómalo a risa, (A Julián.)

será mejor.

Julián

Sí, señá Rita, (A Rita.)

tiene razón.

(Cuando don Hilarión y ellas van a echar a andar, se adelanta Julián y los detiene con muy buenos modos. Rita se queda en segundo término.)

Julián

Buenas noches, caballero.

Hilarión

Buenas noches tenga usted.

Casta

(Nos caímos.)

Susana

(Lo esperaba.)

Hilarión

¿Quién es este?

Susana

(Con sorna.) No lo sé.

Julián

Es muy flaca de memoria;

pero, en fin, cómo ha de ser;

yo veré si se recuerda

que me ha visto alguna vez.

Dos palabras, con permiso. (A don Hilarión.)

Susana

Aquí estoy, vamos a ver. (Decidida.)

Casta

Es un chico que la sigue, (A don Hilarión.)

pero no se alarme usted.

(Julián coge a Susana de una mano y se adelanta con ella.)

Julián

¿Dónde vas con mantón de Manila?

¿Dónde vas con vestido chiné?

Susana

A lucirme y a ver la verbena,

y a meterme en la cama después.

Julián

¿Y por qué no has venido conmigo

cuando tanto te lo supliqué?

Susana

Porque voy a gastarme en botica

lo que me has hecho tú padecer.

Julián

¿Y quién es ese chico tan guapo

con quien luego la vais a correr?

Susana

Un sujeto que tiene vergüenza,

pundonor y lo que hay que tener.

Julián

¿Y si a mí no me diera la gana

de que fueras del brazo con él?

Susana

Pues me iría con él de verbena

y a los toros de Carabanchel.

Julián

Pues eso ahora mismo

lo vamos a ver.

(Se lanza sobre don Hilarión para pegarle, y ellas le sujetan y gritan.)

Hilarión

¿Qué es esto? (Acobardado.)

Susana

¡Julián! (Luchando con él.)

Casta

¡Guardias! (Llamándolos.)

Rita

(Tirándole de un brazo.) ¡Quítate!

Antonia

(Saliendo con los perros.)

¡Canalla, chulapo,

guripa, soez!

¡Si te echo los perros

te arrancan la piel!

(Achucha a los perros sin soltarlos, para que le ladren.)