ESCENA II

SCARPIA, SCHIARRONE y COLOMETTI

Colometti

¿Se puede pasar?

Scarpia

Adelante. ¿Y el gobernador?

Colometti

Volvía del palacio de Farnesio cuando yo llegué. Le ha complacido mucho la noticia de la captura de Angelotti y sus cómplices y me ha entregado esta orden, escrita de su puño y letra.

Scarpia

Trae. (Lee la orden.) El caballero Cavaradossi, como cómplice del delito de alta traición, será ejecutado antes de salir el sol. (Dobla la orden y la coloca sobre la mesa.) Acabo de reflexionar sobre ciertos asuntos y he cambiado de parecer. Aunque Angelotti se haya dado la muerte con un veneno para librarse de la pena infamante que le aguardaba, no por eso debe dejar de ejecutarse la sentencia. Los suicidios son de un efecto deplorable y es preciso que la ley se cumpla... Por lo tanto, he resuelto que Angelotti sea ajusticiado por mano del verdugo. Si no se puede ahorcar a un vivo, se ahorcará un muerto. Es inútil que nadie, a excepción de nosotros, conozca la verdad de lo ocurrido. ¿Está preparada la horca?

Schiarrone

La están levantando debajo de ese balcón, a la entrada del puente.

Scarpia

Pues dejaréis el cuerpo de Angelotti pendiente de ella hasta que termine la misa mayor, para que todo el mundo pueda verlo. Después enterraréis el cadáver en un hoyo cualquiera, no en tierra sagrada, por supuesto... Los suicidas no tienen derecho a recibir sepultura cristiana.

Schiarrone

Así se hará. ¿Y el otro?

Scarpia

De Cavaradossi trataremos después. ¿Dónde está la Tosca?

Colometti

Aquí al lado, en el cuarto inmediato a las habitaciones de su excelencia... Pero la tengo bien vigilada.

Scarpia

Sigue furiosa, ¿eh?

Colometti

Menos que antes... En cambio está muy inquieta; en primer lugar, por el caballero Cavaradossi, y en segundo lugar, por conocer el sitio adonde la hemos conducido desmayada. Nosotros, no habiendo recibido instrucción de ningún género, no hemos considerado oportuno decirle nada.

Scarpia

(A Schiarrone.) Ve a buscarla y condúcela aquí. (Schiarrone se va.) Y tú, Colometti, vigila bien la ejecución del muerto, y cuando hayas concluido, yo te llamaré desde el balcón. (Colometti se inclina y sale. En este mismo momento entra Schiarrone acompañando a Floria. A los criados.) ¡Retiraos! (Salen los criados y Schiarrone.)