ESCENA II

DICHOS y MARIO CAVARADOSSI

Mario

Perdonad, padre Eusebio; me he retrasado un poco.

P. Eusebio

Le estaba contando a Genarino las últimas noticias de la guerra. Todo está ya cerrado. ¿Puedo marcharme?

Mario

Sí, y tú también, Genarino, puedes irte. Hasta que se abran las puertas de la iglesia no me haces falta.

Genarino

Hasta luego, maestro. (Vanse los dos.)