ESCENA IV

DICHOS, COLOMETTI y SOLDADOS

Colometti

Vamos...

Mario

Cuando gustéis.

Floria

(Vivamente.) ¡Sí... sí! (Al ver a los soldados cambia de tono.) ¡Mario! (Le abraza. En voz baja a Colometti.) ¿Puedo acompañarle?

Colometti

No. (También en voz baja.) Es más conveniente que no os presentéis hasta que oigáis los disparos.

Floria

(Idem.) La explanada está aquí encima. ¿No es cierto?

Colometti

Sí... No hay más que subir veinte escalones.

Floria

Bien...

Colometti

Vamos, caballero. (A Mario.)

Floria

(Siempre abrazada a Mario.) No te olvides de nada. ¡Por Dios, Mario mío, déjate caer en cuanto oigas la descarga!... Y sobre todo no te muevas hasta que yo te avise... ¿Entiendes?

Mario

Sí. (Besándola las manos.) Adiós, Floria.

Floria

Adiós no... Hasta luego, vida mía.

Colometti

¡Adelante!... ¡Marchen! (Los soldados rodean a Mario que sale conmovido.)