LXXXIV.

Y á Estenio, y á Anquemolo, de la gente

De Reto antigua originario, embiste,

El cual de la madrastra osó impudente

Manchar el lecho, y hoy á Turno asiste.

Al filo de su acero juntamente

Caiste tú, Laride, y tú caiste,

Mísero Timbro, en los rutulios llanos:

Hijos de Dauco, idénticos hermanos.