LXXXVI.

Sigue Palante, y penetrando el viento

Con un fiero lanzon que á Ilo dispara,

Clava á Reteo, que á la fuga atento

Su carro de dos potros alanzara

En medio á éste y aquél. Por un momento

Ilo así, sin pensarlo, el golpe pára;

Cayó el otro, y asurcan sus talones

El campo de las rútulas legiones.