Cirila. ¡Ay, qué allegadora!
María. Dios la protegerá. (Entra Vicenta por la[90] izquierda.)
Escena III
Las mismas, Vicenta.
Vicenta. ¡Queridísima...!
María. ¡Oh, Vicenta...! (Se levanta. Alegre va a su encuentro.) ¿Qué hay, qué noticias me trae?
Vicenta. (Con entusiasmo.) Hija, las flores y pájaros[95] para adorno de sombreros han tenido una aceptación colosal. ¡Qué feliz idea! No llegaban acá más que porquerías anticuadas... Me ha dicho Josefita que se queda con todo, y que le mande usted la factura.
María. Bien. (Destapa cajas y le muestra más flores[100] y otros objetos.) Tengo más, mucho más... Mire, mire: aquí más flores... pájaros lindísimos... Aquí cascos de paja... ¡Vea usted qué cosa más elegante!
Vicenta. (Con grande admiración.) ¡Oh, qué maravilla![105]
María. (Sigue mostrando.) Vea la encajería para adorno de vestidos.