Bravo. (Llamando.) ¡Eh![315]
Don Rafael. (Acercándose a Bravo.) ¿Pero a quién llamas, condenado?
Bravo. Aquí están, aquí.
Don Rafael. (Mirando a los que vienen.) Éstos no podían faltar: la entrometidísima Vicenta y el Alcaldillo.[320]
María. Ya no me importa... Que vengan.
Escena IV
Los mismos; Vicenta; después el Alcalde.
Vicenta. ¡Ah! queridísima... ¡Qué susto nos hemos llevado! (Al ver a León se santigua.)
María. ¿Pero no venía con usted su marido?
Vicenta. Ha retrocedido para mandar aviso a los[325] señores Marqueses...