Escena II
Los mismos; Don Pedro, cabizbajo: detiénese en la puerta como esperando a alguien. Conserva en su miseria la nobleza de la figura. El traje, aunque revelando bastante uso, es de corte y telas elegantes. Acude Cirila a recogerle el abrigo y sombrero.
Cirila. ¿Y la señora Marquesa?[95]
Don Pedro. Detrás viene con María y el señor Cura. (Entra despacio, abstraído.) ¿Qué... hay visitas?
Corral. (Oficioso.) Señor Marqués, ¿cómo va ese valor?
Don Pedro. Tirando, amigo, tirando... (Sobresaltado,[100] al ver al Pocho.) ¡Otra vez este maldito Pocho!
Cirila. ¡Desdichado señor!... ¡A lo que ha llegado! (Vase por la derecha.)
Pocho. Vuecencia me dijo que hoy...
Don Pedro. (Con arrebato de cólera, bastón en mano.)[105] Dije a usted que le avisaría...
Pocho. Perdone vuecencia... pero...