—¿Cómo se hacen los negocios de café en los países productores?

—Comerciantes al por mayor compran el café a los plantadores, adelantando a éstos dinero sobre la cosecha próxima. Entregado el café, es seleccionado y almacenado. A estos comerciantes se dirigen los comisionistas para pedirles muestras del grano. Los comisionistas hacen ofertas luego a los exportadores, quienes, teniendo en cuenta los pedidos que han recibido, compran y envían la mercadería a su destino.

—¿Y si el café entregado resultase[1] de calidad inferior?

—Se apela a Cámaras Arbitrales, las cuales fallan, solicitando previamente el veredicto de peritos.

—He oído decir que en el Brasil la tierra cafetera se cultiva hasta que, hallándose agotada, no produce más, y que entonces se abandona la plantación para esquilmar de la misma manera las tierras inmediatas.

—Eso pudo hacerse mientras la tierra era[2] barata; y debo decir a Ud. que esos métodos convirtieron el suelo en una estepa, pues los plantadores no se cuidaban de reponer los árboles que habían abatido. Pero hoy día el precio elevado de los campos requiere que las mismas tierras se cultiven indefinidamente.

—¿Se abona el suelo?

—Sí; hoy en día hay plantaciones en el Brasil que pueden servir de modelo, provistas, como se hallan,[3] de las máquinas e implementos agrícolas más perfeccionados.

—¿Contribuyó la abolición de la esclavitud a trastornar los negocios en café?

—Ese hecho produjo una crisis económica profunda en tales labores; pero dió al gobierno la oportunidad de poner en práctica un plan de colonización agrícola para atraer al inmigrante europeo.