Todos viven: el reverendo padre franciscano, redondo, satisfecho, regordete, con la unción en el semblante, que da la digestión tranquila; el zambito físico, paquete, sonriente y decidor; el indio paciente y manso.
—Miguel Cané (Argentino)
Rodó, José Enrique (1872-)
José Enrique Rodó[59] es un filósofo digno de figurar en las filas de los más célebres, como William James, Boutroux y Bergson.
¿Para cuántos de mis lectores será su libro—«Ariel»—como para mí lo ha sido, una revelación?...
Es, de todos modos,[60] extraño que mientras llegan en abundancia libros europeos, las obras latino-americanas sean escasísimas en los escaparates de las librerías santiaguinas.
Rodó es un psicólogo y observador de primer orden; es al mismo tiempo un moralista y un poeta. De la combinación de tan valiosos y variados elementos nace una filosofía muy humana y escrita en estilo humanísimo. Marsilio Ticino y los platónicos del Renacimiento hallarían en el escritor uruguayo más que un discípulo, uno de sus iguales: un humanista eximio.
—Omer Emeth (Chileno)
Sarmiento, Domingo F. (1811-1889)