—Y esa ha sido la base del proyecto de canalización en Nicaragua. Hoy puede admirarse[66] los trabajos ya realizados en el San Juan, por el lado del Atlántico. Por el del Pacífico, un canal entre la costa y el lago habría completado la ruta por agua.
Si en nuestro viaje fluvial hubiéramos llegado a Greytown, en la desembocadura del San Juan, sería fácil[67] pasar a Puerto Limón en Costa Rica en uno de los pequeños vapores que hacen la travesía entre los puertos marítimos y los fluviales. El viaje de siete horas en un excelente ferrocarril entre Puerto Limón (notable por su actividad comercial relacionada con el comercio de la banana y del caucho) y la capital, San José, es excepcionalmente cómodo y se considera a la vez como[68] uno de los más atrayentes que ofrece la América latina, como que[69] se realiza por entre montañas. De San José podemos prolongar nuestra excursión por cinco horas más hasta Punta Arenas, el principal puerto de Costa Rica sobre el Pacífico y lugar de residencias preferido por las clases acomodadas. Dicho puerto se halla en una región rica en perlas y próximo a la famosa mina de Trinidad, a la vez que[70] es el centro de la producción y exportación del café.
—Veo que Costa Rica también tiene ríos navegables.
—Nada menos que[71] diez y seis; pero lo son en cortas distancias y por embarcaciones de poco calado. El río San Juan, ya nombrado y que sirve de límite con Nicaragua, es uno de los más utilizados.
Regresando a Puerto Limón por el mismo ferrocarril, cualquiera de los buques de la «Flota Blanca» que vienen del norte y hacen escala en ese punto, nos lleva a Cristóbal, en la cabecera norte del canal de Panamá.
Dos caminos se nos ofrecen aquí para entrar a la América del Sur: el del Mar Caribe y el del Pacífico, este último en vapores de bandera chilena o peruana.[72] En el primer caso nuestro destino es Cartagena; en el segundo Buenaventura, ambos puertos de Colombia.
—Me atrae el viaje por Cartagena, pues he oído alabar las excursiones por el río Magdalena y el Cauca.
—Pues vamos allá.[73] Como Ud. ve, el río es una de las más grandes vías fluviales del continente. Aquí navegan buques de un calado de cuatro pies.
—¿Entran al río los buques que hacen el servicio entre los puertos de la costa oceánica?
—No pueden hacerlo[74] porque una barra de fango, formada en la desembocadura del río, impide la entrada de los transatlánticos al río, a la vez que la salida al mar de los vapores del río. Por eso ve Ud. aquí un ferrocarril comunicando el puerto fluvial de Barranquilla, con el marítimo de Puerto Colombia. Y verá muchos más, porque en Colombia el tráfico terrestre está bien combinado con el fluvial.