—Espero que el hecho de ser extranjero no será un impedimento para el ejercicio del corretaje.

—¡No faltaría más![8] No, señor, de ningún modo. Pero si Ud. me lo permitiese, le recomendaría hiciera matricular a su hijo en el Tribunal de Comercio.

—¿Convendría que mi hijo aprendiese el castellano antes de partir?

—Ciertamente. Sería muy problemático su éxito si no lo hablase correctamente a su llegada.

—¿Cree Ud. que se le exigirá una fianza?

—Es muy probable que se la exijan.

—Gracias. Quedo muy reconocido por sus consejos.

—No hay de qué darlas.[9] Ojalá su hijo de Ud. tenga el éxito que merece.

Chapter Footnotes:

[1] un hijo mío, a son of mine. See VI, 13.