De su rara y fecunda fantasía!
Otro discurre hacerlos escalfados...
¡Pensamiento feliz!... Otro rellenos....
Ahora sí, que están los huevos buenos.
Uno después inventa la tortilla.
Y todos claman ya ¡qué maravilla!
No bien se pasó un año,
Cuando dijo otro:—Sois unos petates.
Yo los haré revueltos con tomates.
Y aquel guiso de huevos tan extraño,