[547] The effect cannot be conceived without the necessary connection; but the words spoken by the ghost of the prince, when about to head the army, may be quoted here:—

Alf. Pues a embestir Enrique, que no hay duda
que el cielo nos ayuda. F. Si os ayuda
Sale Don Fernando.
porque obligando al cielo,
que vió tu Fe, tu Religion, tu zelo,
oy tu causa defiende,
librarme a mi esclavitud pretende,
porque por raro exemplo
por tantos Templos, Dios me ofrece un Templo,
antorcha desafida del Oriente,
tu exercito arrogante
alumbrando he de ir siempre delante;
para que oy en trofeos,
iguales, gran Alfonso, en tu deseos,
llegues a Fez, no a coronarte agora
sino a librar mi Ocaso en el Aurora.
Jornada iii.

[548] Comparisons of heaven with the earth, and of water with the earth, through the idea of a flower, were dwelt on with a particular fondness by other Spanish poets of Calderon’s age. The following is a conversation between the Moorish Princess Phœnix, (Fenix was formerly a name for women in Spain), and her female slaves in a garden on the sea shore:—

Zar. Pues puedente divertir
tu tristeza estos jardines,
qual la primavera hermosa
labra en estatuas de rosa
sobre temples de jazmines,
hazle al már, un barco sea
dorado carro del Sol.

Ros. Y quando tanto arrebol
errar por sus ondas vea,
con grande melancolia
el jardin al már dirà:
ya el Sol en su centro està,
muy breve ha sido este dia.

Fen. Pues no me puedo alegrar,
formando sombras y lexos
la emulacion que en reflexos
tienen la tierra, y el már,
quando con grandezas sumas
compiten entre esplandores
las espumas a las flores,
las flores a las espumas.

[549] With all their faults these two sonnets are so beautiful and so perfectly in Calderon’s style, that they may properly be included in the collection of examples quoted here.—Prince Fernando brings flowers to the Princess Phœnix. After all sorts of handsome things have been uttered, Fernando says:—

Estas que fueron pompa, y alegria,
despertando al Albor de la mañana,
a la tarde seràn lastima vana,
durmiendo en braços de la noche fria.
Este matiz, que al cielo desafia,
Iris listado de oro, nieve y grana,
serà escarmiento de la vida humana,
tanto se emprende en termino de un dia.
A florecer las rosas madrugaron,
y para envejecerse florecieron,
cuna, y sepulcro en un boton hallaron.
Tales los hombres sus fortunas vieron,
en un dia nacieron, y espiraron,
que passados los siglos horas fueron.

To this Phœnix replies in a strain somewhat over poetic even for a Moorish Princess:—

Fen. Essos rasgos de luz, essas centellas,
que cobran con amagos superiores
alimentos del Sol en resplandores,
aquello viven que se duelen dellas.
Flores nocturnas son, aunque tan bellas,
efimeras padecen sus ardores;
pues si un dia es el siglo de las flores,
una noche es la edad de las estrellas.
De essa pues Primavera fugitiva,
ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere,
registro es nuestro, ò muera el Sol, ò viva.
Que duracion avrá que el hombre espere,
ò que mudança avrá que no reciba
de Astro, que cada noche nace, y muere?