[IX-16] Yoalticitl, another name of the mother-goddess, of the mother of the gods, of the mother of us all, of our grandmother or ancestress; more particularly that form of the mother-goddess described, after Sahagun (this vol. [p. 353]), as being the patroness of medicine and of doctors and of the sweat-baths. Sahagun speaks in another passage of Yoalticitl (Kingsborough's Mex. Antiq., vol. v., p. 453): 'La madre de los Dioses, que és la Diosa de las medicinas y medicos, y és madre de todos nosotros, la cual se llama Yoalticitl, la qual tiene poder y autoridad sobre los Temazcales (sweat-baths) que llaman Xuchicalli, en el qual lugar esta Diosa vé las cosas secretas, y adereza las cosas desconcertadas en los cuerpos de los hombres, y fortifica las cosas tiernas y blandas.'

[IX-17] Kingsborough's Mex. Antiq., vol. vii., pp. 5, 35, vol. v., pp. 459-2; Sahagun, Hist. Gen., tom. i., lib. i., pp. 8-9, lib. ii., pp. 78-9; tom. ii., lib. vi., pp. 185-191.

[IX-18] Clavigero, Storia Ant. del Messico, tom. ii., p. 16.

[IX-19] Boturini, Idea, pp. 25-6.

[IX-20] 'The stones called chalchiuites by the Mexicans (and written variously chalchibetes, chalchihuis, and calchihuis, by the chroniclers) were esteemed of high value by all the Central American and Mexican nations. They were generally of green quartz, jade, or the stone known as madre de Esmeralda.... The goddess of water, amongst the Mexicans, bore the name of Chalchiuilcuye, the woman of the Chalchiuites, and the name of Chalchiuihapan was often applied to the city of Tlaxcalla, from a beautiful fountain of water found near it, "the color of which," according to Torquemada, "was between blue and green."' Squier in Palacio, Carta, p. 110, note 15. In the same work p. 53, we find mention made by Palacio of an idol apparently representing Chalchihuitlicue: 'Very near here, is a little village called Coatan, in the neighborhood of which is a lake ["This lake is distant two leagues to the southward of the present considerable town of Guatepeque, from which it takes its name, Laguna de Guatepue"—Guatemala], situated on the flank of the volcano. Its water is bad; it is deep, and full of caymans. In its middle there are two small islands. The Indians regard the lake as an oracle of much authority.... I learned that certain negroes and mulattoes of an adjacent estate had been there [on the islands], and had found a great idol of stone, in the form of a woman, and some objects which had been offered in sacrifice. Near by were found some stones called chalchibites.'

[IX-21] Torquemada, Monarq. Ind., tom. ii., p. 47.

[IX-22] Atlacueçonan, ninfa del onenufar, flor de yerna de agua. Molina, Vocabulario. The Abbé Brasseur adds, on what authority I have not been able to find, that this leaf was ornamented with golden flags. Hist. des Nat. Civ., tom. i., p. 324. He adds in a note to this passage, what is very true, that, 'suivant Ixtlilxochitl, et après lui Veytia, la déesse des eaux aurait été adorée sous la forme d'une grenouille, faite d'une seule émeraude, et qui, suivant Ixtlilxochitl, existait encore au temps de la conquête de Mexico. La seule déesse adorée sous la forme unique d'une grenouille était la terre.' (See this vol. [p. 351, note 4].) Gomara, Hist. Conq. Mex., fol. 326, says that the figure of a frog was held to be the goddess of fishes: 'Entre los ídolos ... estaua el de la rama. A la cual tenian por diosa del pescado.' Motolinia extends this last statement as follows. The Mexicans had idols he says, in Icazbalceta, Col. de Doc., tom. i., p. 34, 'de los pescados grandes y de los lagartos de agua, hasta sapos y ranas, y de otros peces grandes, y estos decian que eran los dioses del pescado. De un pueblo de la laguna de México llevaron unos ídolos de estos peces, que eran unos peces hechos de piedra, grandes; y despues volviendo por allí pidiéronles para comer algunos peces, y respondieron que habian llevado el dios del pescado y que no podian tomar peces.'

[IX-23] Kingsborough's Mex. Antiq., vol. vii., pp. 5-6, 36; Sahagun, Hist. Gen., tom. i., lib. i., pp. 9-10, lib. ii., p. 81; Amer. Ethnol. Soc., Transact., vol. i., pp. 342, 350.

[IX-24] See this vol., [p. 58, note 15].

[IX-25] [See note 24]. 'Entre los Dioses que estos ciegos Mexicanos fingieron tener, y ser maiores, que otros, fueron dos; vno llamado Ometecuhtli, que quiere decir, dos hidalgos, ò cavalleros; y el otro llamaron Omecihuatl, que quiere decir, dos mugeres: los quales, por otros nombres, fueron llamados, Citlalatonac, que quiere decir, Estrella que resplandece, ò resplandeciente; y el otro, Citlalicue, que quiere decir, Faldellin de la Estrella: ... Estos dos Dioses fingidos de esta Gentilidad, creìan ser el vno Hombre, y el otro Muger; y como à dos naturaleças distintas, y de distintos sexos las nombraban, como por los nombres dichos parece. De estos dos Dioses, (o por mejor decir, Demonios) tuvieron creìdo estos naturales, que residian en vna Ciudad gloriosa, asentada sobre los once Cielos, cuio suelo era mas alto, y supremo de ellos; y que en aquella Ciudad goçaban de todos los deleites imaginables y poseìan todas las riqueças de el Mundo; y decian que desde alli arriba regian, y governaban toda esta maquina inferior del Mundo, y todo aquello que es visible, è invisible, influiendo en todas las Animas, que criaban todas las inclinaciones naturales, que vemos aver en todas las criaturas racionales, è irracionales; y que cuidaban de todo, como por naturaleça los convenia, atalaindo desde aquel su asiento las cosas criadas.... De manera, que segun lo dicho, está mui claro de entender, que tenian opinion, que los que regian, y governaban el Mundo, eran dos (conviene á saber) vn Dios, y vna Diosa, de los quales el vno que era el Dios Hombre, obraba en todo el genero de los Varones; y el otro, que era la Diosa, criaba, y obraba en todo el genero de las Mugeres.' Torquemada, Monarq. Ind., tom. ii., p. 37.