A la luz amarilla de la tarde,
Vengo à ofrecer al cielo mi plegaria
Por la muger que amè.
Apoyada en el màrmol mi cabeza,
Sobre la hùmeda yerba la rodilla,
La parda flor que esmalta la maleza
Humillo con mi piè.
Aquì, lejos del mundo y sus placeres,
Levanto mis delirios de la tierra,
Y leo en agrupados caractères