Ya disipa, y se anima, y va creciendo
Con apagada luz, ya en las tinieblas
Su argentino blancor va apareciendo.
Ya leve punto de luciente plata,
Astro de clara lumbre sin mancilla,
El horizonte lóbrego dilata
Y allá en la sombra en lontananza brilla.
Los ojos, Montemar, fijos en ella,
Con más asombro que temor la mira;