Y por el largo corredor en tanto

Sigue adelante, y síguela atrevido,

Y su temeridad raya en locura,

Resuelto Montemar a su aventura.

Las luces, como antorchas funerales,

Lánguida luz y cárdena esparcían,

Y en torno, en movimientos desiguales,

Las sombras se alejaban o venían

Arcos aquí ruinosos, sepulcrales,

Urnas allí y estatuas se veían,