Rotas columnas, patios mal seguros,
Yerbosos, tristes, húmedos y oscuros.
Todo vago, quimérico y sombrío,
Edificio sin base ni cimiento,
Ondula cual fantástico navío
Que anclado mueve borrascoso viento.
En un silencio aterrador y frío
Yace allí todo: ni rumor, ni aliento
Humano nunca se escuchó: callado,
Corre allí el tiempo, en sueño sepultado.