ACTO CUARTO

ESCENA PRIMERA

DOÑA MATILDE Y DON EDUARDO

DOÑA MATILDE. ¡Lo que tarda en encenderse esta lumbre!

DON EDUARDO. Si no soplas derecho.

DOÑA MATILDE. Será culpa del fuelle.

DON EDUARDO. Mira cómo se va el aire por los lados.

DOÑA MATILDE. ¡Ay! que no puedo más.

DON EDUARDO. Vaya, se conoce que éste es el primer brasero que enciendes en tu vida … dame, dame el fuelle.

DOÑA MATILDE. Tómale enhorabuena … y despáchate, por Dios, que me siento muy débil.