ANTONIO. Señora … yo…, Miguel….

JUANA. Mudo no, pero lo que es tartamudo…. Esa gracia nada más le faltaba a usted.

ANTONIO. Creía…, me figuraba….

JUANA. Seguro; tartamudez incurable.

[Footnote 1: #una habilidad … casillas:# a knack of vexing me beyond endurance.]

ANTONIO. (Esta señora…. ¡Ay qué señora de mis pecados!)[1]

JUANA (bruscamente). ¿Quiere usted hablar o no?

ANTONIO (con despecho). ¿Pero qué quiere usted que diga?

JUANA. Es verdad; nada me puede usted decir.

ANTONIO. Ya que usted lo conoce…. (Sentándose.) Con permiso de usted.