ANTONIO. ¡Nieve! ¿Y eso te regocija?

ELISA. ¡Como se ponen los tejados tan blancos!…

ANTONIO. ¡Sí, muy bonito!…

ELISA. Lo malo es que suelen darse unas caídas….[1] Pepito González se rompió una pierna el año pasado. Mira tú cómo te vuelves a casa mañana.

ANTONIO. Yo probablemente me romperé las dos…, y los brazos también. ¡Pero cierra, por la Virgen Santísima! ¿No ves cómo estoy? (Elisa cierra el balcón.)

ELISA. ¡Hermosa noche! Y al salir de los bailes de máscaras se cogen unas pulmonías….[1]

ANTONIO. Antes cogeré un tabardillo pintado.[2]

ELISA. ¿Quieres el frac?

ANTONIO. ¡Qué frac ni qué niño muerto![3] Un chaquet, el que más abrigue. (Elisa vuelve a entrar por la derecha y saca un chaquet, que Antonio se pone, ayudándole ella.) Me daría de testarazos contra la pared de mejor gana que lo digo.

[Footnote 1: #Lo malo … caídas:# The trouble is that one so frequently takes a tumble. The plural unos, unas, is frequently used for emphasis or exclamatory effect. Cf. unas pulmonías.]