—¡Pepita, no seas tan curiosa!... Yo te lo diré, si debo
25 decírtelo, luego que me entere. ¡Mil veces te he advertido
que respetes mis cartas!...
—¡Advertencia propia de un libertino como tú! En fin,
¡despacha! y veamos si yo puedo saber qué papelote[[84-12]] te
manda tu tío. ¡Parece un billete de Banco del otro mundo!
30 En tanto que[[84-13]] su mujer decía aquellas cosas y otras, el
músico leyó la carta, y maravillóse hasta el extremo de ponerse
de pie sin esfuerzo alguno.
Tenía, sin embargo, tal hábito de disimular, que acertó a
decir muy naturalmente:
(p85)
—¡Qué tontería! ¡Sin duda está ya chocheando aquel mal
hombre! ¿Querrás creer que me remite esta hoja de una
Biblia en hebreo, para que yo busque algún judío que la compre
imaginándose el muy bobo que darán por ella un dineral?
05 Al mismo tiempo...—añadió para cambiar la conversación
y guardándose[[85-1]] en la faltriquera la carta y el pergamino:—al
propio tiempo ... me pregunta con mucho interés si tenemos
hijos.
—¡Él no los tiene!...—observó vivamente Pepita.—¡Sin
10 duda piensa dejarnos por herederos!
—¡ Más fácil es que al muy avaro se le haya ocurrido heredarnos
a nosotros!... Pero ¡calla!: están dando las once,
y yo tengo que afinar el órgano para las vísperas de esta tarde....
Me voy. Oye, prenda: que la comida esté dispuesta a
15 la una, y que no se te olvide[[85-2]] echar dos buenas patatas en el
puchero. ¡Que si tenemos hijos[[85-3]]!... ¡Vergüenza me da
de haber de contestarle que no!
—¡Escucha! ¡Espera! ¡Oye!—contestó como un rayo
la parte contraria....
20 —¡Ya! ¡Ya!
—¡Anda, zambombo, tonel, desagradecido![[85-4]] ¿Quién te
habrá amado a ti en el mundo como esta necia, que, con ese
barrigón y todo, te considera el hombre más hermoso que
Dios ha criado?
25 —¿Sí? ¿Me has dicho hermoso? ¡Pues mira, Pepa—respondió
el artista, pensando seguramente en el pergamino
árabe;—si mi tío llega a dejarme por heredero, o yo me
hago rico de cualquier otro modo, te juro llevarte a vivir a la
plaza de San Antonio de la ciudad de Cádiz, y comprarte más
30 joyas que tiene la Virgen de las Angustias[[85-5]] de Granada! Conque
hasta luego, pichona.