—¡Pues mucho más le chocaría si le dijese que soy yo el
único que lo sabe de cierto!
—¿Es decir que conoce usted el punto fijo en que se halla
sepultado el tesoro?
(p104)
—Conozco el punto fijo, y no tardaría veinticuatro horas en
desenterrar tanta riqueza como allí duerme a la sombra....
—Según eso, ¿tiene usted cierto documento?...
—Sí, señor; tengo un pergamino del tiempo de los moros,
05 de media vara en cuadro..., en que todo eso se explica....
—Dígame usted; ¿y ese pergamino?...
—No lo llevo sobre mi persona, ni hay para qué, supuesto
que me lo sé[[104-1]] de memoria al pie de la letra[[104-2]] en español y en
10 árabe.... ¡Oh! ¡no soy yo tan bobo que me entregue
nunca con armas y bagajes! Así es que antes de presentarme
en estas tierras escondí el pergamino ... donde nadie más
que yo podrá dar con él.
—¡Pues entonces no hay más que hablar! Señor Jaime
15 Olot, entendámonos como dos buenos amigos ...—exclamó
el Alcalde, echando al forastero una copa de aguardiente.
—¡Entendámonos!—repitió el forastero, sentándose sin
más permiso y bebiéndose la copa en toda regla.
—Dígame usted—continuó el tío Hormiga,—y dígamelo
20 sin mentir, para que yo me acostumbre a creer en su formalidad....
—Vaya usted preguntando, que yo me callaré cuando me
convenga ocultar alguna cosa.