Pesadilla, fiebre o locura, esto me sucedió a mí.—La idea
20 de Ramón; de Ramón vivo, de Ramón muerto, de Ramón en
el cielo, de Ramón en la ermita, se apoderó de mi cerebro de
tal modo, que no pensé en otra cosa durante aquellas horas
de agonía.

Quitáronme el uniforme de Capitán, y me pusieron una gorra
25 y un capote viejo de soldado.

Así marché a la muerte con mis diez y nueve compañeros de
desventura....

Sólo uno había sido indultado ... ¡por la circunstancia de
ser músico!—Los carlistas perdonaban entonces la vida a los
30 músicos, a causa de tener gran falta de ellos en sus
batallones....
(p20)
—Y ¿era V. músico, D. Basilio?—¿Se salvó V. por eso?—preguntaron
todos los jóvenes a una voz.[[20-1]]

—No, hijos míos.... (respondió el veterano.) ¡Yo no era
músico!

05 Formóse el cuadro, y nos colocaron en medio de él....

Yo hacía el número once, es decir, yo moriría el
undécimo....

Entonces pensé en mi mujer y en mi hija, ¡en ti y en tu
madre, hija mía!

10 Empezaron los tiros....

¡Aquellas detonaciones me enloquecían!