Como tenía vendados los ojos, no veía caer a mis compañeros.

Quise contar las descargas para saber, un momento antes de
morir, que se acababa mi existencia en este mundo....

15 Pero a la tercera o cuarta detonación perdí la cuenta.

¡Oh! ¡Aquellos tiros tronarán eternamente en mi corazón y
en mi cerebro, como tronaban aquel día!

Ya creía oírlos a mil leguas de distancia; ya los sentía reventar
dentro de mi cabeza.

20 ¡Y las detonaciones seguían!

—¡Ahora!—pensaba yo.

Y crujía la descarga, y yo estaba vivo.

—¡Esta es!...—me dije por último.[[20-2]]

Y sentí que me cogían por los hombros, y me sacudían, y me
25 daban voces en los oídos....