VII
Como sabrás,[[21-3]] ayer maté al Teniente Coronel en buena lid....—¡Estoy
30 vengado!—Después, loco de furor, seguí matando...,
y maté ... hasta después de anochecido..., hasta
que no había un cristino[[21-4]] en el campo de batalla....
(p22)
Cuando salió la luna, me acordé de ti.—Entonces enderecé
mis pasos a la ermita de San Nicolás con intención de
esperarte.
Serían las diez de la noche. La cita era a la una, y la noche
05 antes no había yo pegado los ojos....—Me dormí, pues,
profundamente.
Al dar la una, lancé un grito y desperté.
Soñaba que habías muerto....
Miré a mi alrededor, y me encontré solo.
10 ¿Qué había sido de ti?
Dieron las dos..., las tres..., las cuatro....—¡Qué
noche de angustia!
Tú no parecías....
¡Sin duda habías muerto!...