DON GONZALO. Varias veces. La primera vez fui de seis años.
DOÑA LAURA. ¿Lo llevaría[167] a usted Colón en una carabela?
DON GONZALO. Riéndose. No tanto, no tanto… Viejo soy, pero no conocí a los Reyes Católicos…
DOÑA LAURA. Je, je…
DON GONZALO. También fui gran amigo de éste: de Campoamor. En Valencia nos conocimos… Yo soy valenciano.
DOÑA LAURA. ¿Sí?
DON GONZALO. Allí me crié; allí pasé mi primera juventud… ¿Conoce usted aquello?[168]
DOÑA LAURA. Sí, señor. Cercana a Valencia, a dos o tres leguas de camino, había una finca que si aún existe se acordará de mí. Pasé en ella algunas temporadas. De esto hace muchos años;[169] muchos. Estaba próxima al mar, oculta entre naranjos y limoneros… Le decían… ¿cómo le decían?… Maricela.
DON GONZALO. ¿Maricela?
DOÑA LAURA. Maricela. ¿Le suena a usted el nombre?