TATA. Porque se la van a beber entre el padre y el hijo. Mire usted, señora; yo no lo puedo remediar: no me hacen gracia los andaluces. Quizás que a los andaluces les suceda lo mismo conmigo.

DOÑA CLARINES. Quizás.

Vuelve MARCELA.

MARCELA. Tía…

DOÑA CLARINES. Espérate un momento.

TATA. ¿Estorbo?

DOÑA CLARINES. Sí.

TATA. Me lo había maliciado. ¿Qué vamos a comer mañana?

DOÑA CLARINES. Lo que hoy.

TATA. Y hoy lo que ayer.