Silencio.
MARCELA. Mirando hacia la puerta de la izquierda. Aquí salen el tío
Basilio y ese señor amigo suyo.
DOÑA CLARINES. Tal para cual.
MARCELA. ¿Conoce usted a ese señor?
DOÑA CLARINES. No: pero cuando es amigote de mi hermano… No pienso hacerles la tertulia. Buenas noches. Se levanta para marcharse.
MARCELA. Buenas noches, tía. Hasta mañana, si Dios quiere. Va a besarla.
DOÑA CLARINES. Deteniéndola. Menos besuqueo, y más respeto.
Salen en esto DON BASILIO y LUJÁN. Marcela queda pensativa y disgustada.
DON BASILIO. ¡Clarines! ¡Clarines!
DOÑA CLARINES. ¿Eh?