TATA. ¿Motivo de disgusto para la señora? A ver, a ver… ¿Qué es ello, nena? Dímelo a mí, por si yo puedo valerte de algo. ¿Lo ha descubierto ya la tía?

MARCELA. No del todo. Me ha hecho confesarle… pero yo he callado… he callado mucho… Venga usted, Tata; ampáreme usted; aconséjeme usted.

TATA. ¡Malo será que no haya unos calzones de por medio!

MARCELA. Un hombre hay.

TATA. ¡Anda con Dios! ¿Tienes novio, eh?

MARCELA. ¡Naturalmente!

TATA. ¡Sópleme usted en el ojo, que me ha entrado aire![65]

MARCELA. Un novio, Tata, que me quiere más…[66]

TATA. ¡Aaaaah!

MARCELA. ¡Más bueno!… ¡más noble!… Y yo lo quiero… ¡vamos! No sabe usted cómo yo lo quiero.