DOÑA CLARINES. Reflexivamente. ¿Por qué tembló al decir el nombre?… Queda pensativa.
ACTO SEGUNDO[74]
La misma decoración del acto primero. Es por la mañana.
DOÑA CLARINES, con velo a la cabeza, dispuesta para salir a la calle, está sentada. DON BASILIO pasea.
DON BASILIO. ¿Vas a salir?
DOÑA CLARINES. ¿No lo ves?
DON BASILIO. Observando si están enteramente solos. Pues… antes…
DOÑA CLARINES. Ah, sí. Saca de su portamonedas un duro y se lo da a su hermano. Toma.
DON BASILIO. Afectando un sentimiento de dignidad herida. No puedo.
¡No puedo acostumbrarme!
DOÑA CLARINES. ¿Cómo?