DON BASILIO. ¡Quita allá! Si para mí es la cosa más fácil… Verás tú. Mostrándole un cuadernito que saca del bolsillo. En este cuaderno, donde no escribo más que coplas…

LUJÁN. ¿Coplas?

DON BASILIO. Coplas, coplas.

LUJÁN. ¿Tuyas?

DON BASILIO. Mías, sí.

LUJÁN. Sorprendidísimo. Ah, pero ¿tú haces coplas?

DON BASILIO. ¿Ahora te desayunas?

LUJÁN. Cogiéndole el cuaderno. A ver…

DON BASILIO. Chico, para desahogar mi corazón. Como Espronceda cantó a
Teresa.

LUJÁN. Lee.