MARCELA. Adiós. ¿Hasta luego?

MIGUEL. Hasta luego. Vase por la puerta del foro hacia la derecha.

MARCELA. ¡Cómo me quiere! Voy a verlo salir. Asómase a los cristales de la galería y mira con interés al jardín. Pausa.

Ladra Leal. Poco después sale DARÍA por la puerta de la izquierda.

DARÍA. Otra vez el perro. ¿Estará también soñando ahora? Abre la mirilla, mientras Marcela despide a Miguel con la mano. ¿Quién es? No: ahora no está soñando. Es la señora.

MARCELA. Sobresaltada. ¿La señora?

DARÍA. Asustada con el susto de Marcela. La señora: sí. ¿Qué pasa?

MARCELA. Nada, mujer.

DARÍA. ¡Ah! Creí…

MARCELA. Ábrele. Sin duda le ha sucedido algo.