DARÍA. ¿Sí, eh? Tira del cordel para abrir y se va por la puerta de la izquierda, diciendo: ¡Pues no seré yo quien se lo pregunte!

MARCELA. Intrigada. Es imposible… Ha vuelto muy pronto. No ha podido dar toda la limosna.

Llega rápidamente DON BASILIO por la puerta del foro y se dirige con gran misterio a su sobrina.

DON BASILIO. ¡Por un pelo!

MARCELA. ¿Cómo?

DON BASILIO. ¡Por un pelo! Entrando ellas por la puerta grande, saliendo por la verja el otro. ¡Por un pelo!

MARCELA. Pero ¿es verdad, tío, que ha vuelto más pronto que nunca?

DON BASILIO. ¡Dónde va a parar! ¡A saber[119] si esto ha sido una trampa de ella! ¡Es más larga!…

MARCELA. ¡Silencio, que viene!

DON BASILIO. ¡Ah! Pasea silbando.