MARCELA. Ha amanecido muy buen día, ¿verdad, tío Basilio?
DON BASILIO. Muy buen día.
MARCELA. No podemos quejarnos del tiempo.
DON BASILIO. Ciertamente: no podemos quejarnos del tiempo.
Sale DOÑA CLARINES por la puerta del foro. La sigue TATA.
DOÑA CLARINES. Pues va a llover.
MARCELA. ¿Cree usted que va a llover? ¿Vuelve usted por eso?
DON BASILIO. ¿Te duele el tobillo?
DOÑA CLARINES. No; pero cuando se está murmurando de una persona y se habla del tiempo porque ella llega, casi siempre llueve.
DON BASILIO. ¡Y truena! ¡Qué carape! ¡La manía de que a todas horas hemos de murmurar de ti!