DOÑA CLARINES. Como los dos tenéis el deber de hablar bien, por eso estoy segura de que habláis mal.[120] Obedeciendo a un presentimiento. ¿Quién estaba aquí?

Sensación. Pausa.

DON BASILIO. Nadie.

DOÑA CLARINES. ¿Nadie?

MARCELA. El tío y yo.

DON BASILIO. Y quitándote el pellejo, según has advertido. Entre dientes.

Cosas tenedes el Cid
que farán fablar las piedras.[121]

Doña Clarines, que viene de mal temple, se quita el velo y se lo da a Tata, en unión del portamonedas.

DOÑA CLARINES. Tata.

TATA. Señora.