En la diestra del dueño.
Que en dudas engolfado, hasta tu esfera 25
Se alzó mi orgullo ciego,
Y cayó aniquilado cual la cera
Junto al ardiente fuego.
Si en profano laúd lanzó mi boca
Torpes himnos al viento, 5
Yo estrellaré, Señor, contra una roca
El impuro instrumento.
¡Levántate del polvo, arpa sagrada,