Quiero el error de mi esperanza vana.

Tenéis razón, hermosa Soberana,

Que no sé cuando dudo y cuando creo;

Si hoy, comparado á mí, todo es ateo,

Tal vez de todo dudaré mañana.

Entre creer y dudar, mi alma indecisa, 5

Mientras pasa esta vida de quebranto,

Que es eterna en dar fin, yendo de prisa,

El dudar y creer confunde tanto,

Que unas veces mi llanto acaba en risa,