Epílogo

—Pues señor, ¡bravo amor! Copio y concluyo:

A don Ramón... En fin,

Que es inútil saber para esto arguyo

Ni el griego ni el latín.— 20

EL DESCREIMIENTO

(A S.M. la Reina Doña Isabel II)

Más que la luz de la razón humana,

Amo la oscuridad de mi deseo,

Y más que la verdad de cuanto veo,